Santo Domingo
MP detalla carga excesiva en techo del Jet Set como factor clave en el colapso que mato 236 personas
Testimonio técnico revela instalación de equipos pesados sin evaluación estructural previa
SANTO DOMINGO.– Nuevas revelaciones del Ministerio Público, contenidas en la acusación formal contra los hermanos Antonio Espaillat López y Maribel Espaillat, destacan la cantidad de equipos de alto peso que operaban en la parte superior del Jet Set Club, señalados como una carga que habría comprometido la estabilidad del edificio.
El testimonio de Manuel Jiménez Mateo, encargado de mantenimiento y colaborador eventual de la discoteca, detalla que en el techo funcionaban seis aires acondicionados industriales —tres de 20 toneladas y tres de 15 toneladas— junto a tres tinacos y un transformador de 24 a 360 de potencia, instalado en diciembre de 2024. Para el Ministerio Público, este conjunto de equipos representaba un peso significativo sobre la estructura.
Jiménez afirmó que los equipos eran adquiridos en la tienda RefriPartes y que su instalación estaba a cargo de un técnico identificado como Emmanuel. Explicó además que en las casetas técnicas del techo se ubicaban las consolas internas de los aires, mientras los condensadores permanecían en la parte exterior, y que estas casetas también se utilizaban para proteger los ductos de entrada a la discoteca.
A pesar de estas estructuras, el mantenimiento era constante: el agua se filtraba cuando llovía, se acumulaba alrededor de los aires, bajaba por los ductos y afectaba plafones y alfombras. Según el testigo, nunca se realizó un estudio técnico sobre la capacidad del techo para soportar la carga instalada.
La acusación destaca además que el expediente del caso incluye víctimas de diez nacionalidades, entre ellas dominicanos, venezolanos, estadounidenses, franceses, italianos, colombianos, costarricenses, hondureños, haitianos y kenianos.
El documento depositado por el Ministerio Público contabiliza 346 víctimas, querellantes y actores civiles, dato que refleja la magnitud del impacto tras el desplome ocurrido el pasado 8 de abril, donde fallecieron 236 personas —142 mujeres y 94 hombres— y más de 180 resultaron heridas.
Tras la tragedia, la Fiscalía del Distrito Nacional habilitó personal especial para recibir las denuncias de familiares y sobrevivientes. Entre los fallecidos figura el merenguero Rubby Pérez, quien animaba la tradicional fiesta de los lunes. Las comunidades más afectadas continúan siendo Haina, con al menos 25 víctimas, y Baní.



