Internacional
Fuerzas internacionales sostienen enfrentamiento con la pandilla Los 400 Mawozo cerca de la frontera con Jimaní
República Dominicana refuerza vigilancia en Jimaní y Elías Piña ante posibles desplazamientos por los combates.
HAITÍ.– Fuertes choques armados se registraron el jueves entre miembros de la Fuerza de Tarea Antiterrorista y la pandilla Los 400 Mawozo en las zonas de Santo, Tabarre y Croix-des-Bouquets, al este de Puerto Príncipe y en las proximidades del paso fronterizo Jimaní–Malpasse. Así lo confirmaron fuentes de inteligencia y el ministro de Defensa dominicano, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre.
Informes preliminares indican que durante el operativo fueron abatidos varios integrantes del grupo criminal, entre ellos su segundo al mando, identificado como “Ti-Leon”. En tanto, el líder de la organización, conocido como “La Muerte sin Día” (Lanmò Sanjou), habría logrado escapar junto a un grupo reducido de sus colaboradores.
Durante las acciones, un piloto de helicóptero de la Fuerza de Tarea resultó herido, aunque fuentes militares aseguraron que se encuentra fuera de peligro.
La Fuerza de Tarea Antiterrorista opera en Haití bajo un acuerdo firmado en marzo de 2025 entre el gobierno haitiano y una firma internacional vinculada a Erik Prince, con capacidades de inteligencia, apoyo aéreo y entrenamiento especializado para misiones de alto riesgo y recuperación de zonas controladas por pandillas. Estas labores complementan el despliegue de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad, encabezada por Kenia y autorizada por la ONU.
Los 400 Mawozo son señalados como uno de los grupos más violentos del país, con dominio del corredor vial entre Malpasse y Puerto Príncipe, donde imponen peajes ilegales a transportistas y vehículos privados. Su control territorial les ha permitido establecer una estructura económica basada en extorsión, contrabando y manipulación de rutas de suministro.
Los enfrentamientos de ayer jueves forman parte de una ofensiva del gobierno haitiano para recuperar zonas estratégicas alrededor de la capital, en medio de un clima de violencia que mantiene bajo presión a amplios sectores de la población.
En respuesta a la situación, las autoridades dominicanas reforzaron la presencia militar y de inteligencia en los puntos fronterizos de Jimaní y Elías Piña, ante la posibilidad de que los combates provoquen desplazamientos de civiles o intentos de cruce por parte de individuos armados.



