Internacional
Cuba reporta fuerte aumento de casos de chikungunya en una semana
Salud pública alerta sobre expansión de arbovirosis y elevado número de pacientes en estado crítico
LA HABANA.– El Ministerio de Salud Pública de Cuba informó el lunes que el país registró 7,700 nuevos casos de chikungunya en la última semana, lo que representa un incremento del 23.2 % en comparación con el período anterior. La situación mantiene en alerta al sistema sanitario, que también reporta un alto número de pacientes con síntomas vinculados a enfermedades transmitidas por mosquitos.
Según los datos oficiales, 39,760 personas presentan “síntoma febril inespecífico”, categoría utilizada para clasificar posibles casos de dengue o chikungunya antes de contar con confirmación clínica. Las autoridades reconocen que, debido a limitaciones en la capacidad diagnóstica, la diferenciación entre ambas enfermedades se hace principalmente por la evaluación de síntomas.
El país también registra 156 pacientes ingresados en cuidados intensivos, afectados por complicaciones asociadas a estas afecciones. Entre ellos figuran 34 menores de 18 años en estado crítico.
La viceministra de Salud, Carilda Peña, explicó en la televisión estatal que 14 de las 15 provincias mantienen una circulación “activa” de arbovirosis. En el caso del dengue, aunque no se ofreció un número total de contagios, Peña detalló que la tasa de incidencia semanal subió un 22.6 %, superando el 17.77 % reportado la semana previa. También informó que la tasa de sospechosos aumentó a 27.5 %.
Indicó además que, con excepción de la Isla de la Juventud y la provincia de Matanzas, todo el país presenta comportamiento epidémico, lo que eleva el nivel de riesgo en la población. “La situación sigue siendo peligrosa porque continúa creciendo el número de enfermos en estado grave”, advirtió.
Durante la semana anterior, las brigadas sanitarias detectaron 8,545 criaderos del mosquito Aedes aegypti, especialmente en las provincias de La Habana, Pinar del Río, Sancti Spíritus y Camagüey. Las autoridades señalaron que estos niveles elevan el índice de infestación y aumentan la probabilidad de transmisión.
El Gobierno cubano reconoció que la crisis económica que enfrenta la isla ha limitado los programas de fumigación, control y diagnóstico oportuno, factores que han permitido la expansión del brote detectado inicialmente en julio en la provincia de Matanzas. Peña insistió en que la fumigación sigue siendo “el método más efectivo” para cortar la transmisión.



