Ciencia & Tecnologia
Científicos crean diminuto robot que destruye cálculos renales sin cirugía.
Sur Informa RD
La tecnología utiliza control magnético para alcanzar y fragmentar las piedras con precisión milimétrica
Un equipo de científicos canadienses presentó un innovador robot magnético, tan pequeño como un grano de arroz, capaz de romper cálculos renales sin necesidad de cirugía, marcando un avance significativo en el tratamiento de una de las afecciones más dolorosas y frecuentes en el sistema urinario.
El dispositivo es guiado mediante campos magnéticos externos, lo que permite a los médicos dirigirlo a través del tracto urinario con notable precisión. Una vez ubicado frente a la piedra renal, el robot emite vibraciones focalizadas lo suficientemente potentes como para fragmentar el cálculo en partículas diminutas que el cuerpo puede expulsar de manera natural.
Los investigadores explican que este método evita riesgos asociados a procedimientos convencionales como la litotricia por ondas de choque o la cirugía endoscópica, que pueden generar dolor, sangrado o largos periodos de recuperación. En los ensayos iniciales, los pacientes tratados con esta tecnología experimentaron menos molestias, recuperación más rápida y menor necesidad de analgésicos.
- DGII actualiza valores del IPI para 2026 mientras ISR de asalariados queda sin indexación
- Gobierno vuelve a frenar alzas y deja sin cambios los combustibles
- Supérate confirma pago de ayudas sociales para este sábado 17
Otra de las ventajas destacadas es su capacidad para navegar por espacios reducidos del sistema urinario, permitiendo tratar cálculos ubicados en zonas de difícil acceso para las herramientas actuales. Gracias al control magnético en tiempo real, los especialistas pueden mantener el robot alejado de tejidos sensibles y concentrado únicamente en la piedra, lo que mejora la seguridad del procedimiento.
Si los estudios en curso continúan mostrando resultados positivos, esta innovadora herramienta podría abrir paso a una nueva era de medicina robótica mínimamente invasiva, donde los cálculos renales puedan tratarse de manera más rápida, segura y sin intervención quirúrgica.



